martes, 22 de febrero de 2011

Grande Ansiedad, Poca Fe

Mateo 6:25-30 

(Nueva Versión Internacional)

De nada sirve preocuparse
25 »Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? 
26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? 
27 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?
28 »¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; 
29 sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. 
30 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe?




Grande Ansiedad, Poca Fe

Las situaciones estresantes vienen en una variedad de formas e intensidades, y en esta existencia terrenal, nunca estaremos totalmente libres de ellos. Sin embargo, lo importante es, ¿qué vamos a hacer con nuestra ansiedad? Si lo dejamos dominar, mal humor puede convertirse en una forma de vida. Pero si creemos lo que dice la Biblia acerca de Dios y su cuidado por nosotros, vamos a experimentar una liberación increíble sobre la preocupación.

¿Algunas veces dudas de si nuestro Padre celestial realmente se preocupa por las cosas ordinarias que te causan ansiedad? Después de todo, Él tiene todo el universo moviéndose, y tus problemas son tan pequeños en comparación. Considere cómo los pájaros y las flores son insignificantes, sin embargo, Jesús dice que el Padre se preocupa por ellos (Mat. 6:26). ¿No crees que vales mucho más a él de lo que son?

A veces nos desanímanos y nos estresamos porque estamos tratando de cambiar algo que está más allá de nuestro control. Así como nadie puede añadir un día a lo largo de nuestra vida, así que hay algunas situaciones que no tenemos podemos alterar. Sin embargo, el Soberano del universo nos ama y tiene TODO en sus manos, incluyendo nuestra estresante y aparentemente situaciones fuera de control. Por lo tanto, no tenemos ninguna razón para preocuparse o temer.

Quizás la mayor razón por la que nos preocupamos es porque no confiamos en el Señor. La ansiedad no es más que incredulidad. La Biblia está llena de promesas de Dios a darnos, pero muchas veces dudamos de que El lo hará. Si confías en El para tu seguridad eterna, no puedes también confiar en él para sus necesidades terrenales? 
Por Dr Charles Stanley