sábado, 15 de enero de 2011

ESPERA EN EL SENOR


Salmos 27 

(Nueva Versión Internacional)

Salmo de David.
 1 El Señor es mi luz y mi *salvación;
      ¿a quién temeré?
   El Señor es el baluarte de mi vida;
      ¿quién podrá amedrentarme?
2 Cuando los malvados avanzan contra mí
      para devorar mis carnes,
   cuando mis enemigos y adversarios me atacan,
      son ellos los que tropiezan y caen.
3 Aun cuando un ejército me asedie,
      no temerá mi *corazón;
   aun cuando una guerra estalle contra mí,
      yo mantendré la confianza.
   4 Una sola cosa le pido al Señor,
      y es lo único que persigo:
   habitar en la casa del Señor

      todos los días de mi vida,
   para contemplar la hermosura del Señor

      y recrearme en su templo.
5 Porque en el día de la aflicción
      él me resguardará en su morada;
   al amparo de su tabernáculo me protegerá,
      y me pondrá en alto, sobre una roca.
6 Me hará prevalecer
      frente a los enemigos que me rodean;
   en su templo ofreceré sacrificios de alabanza
      y cantaré salmos al Señor.
   7 Oye, Señor, mi voz cuando a ti clamo;
      compadécete de mí y respóndeme.
8 El corazón me dice: «¡Busca su rostro!»
      Y yo, Señor, tu rostro busco.
9 No te escondas de mí;
      no rechaces, en tu enojo, a este siervo tuyo,
      porque tú has sido mi ayuda.
   No me desampares ni me abandones,
      Dios de mi salvación.
   10 Aunque mi padre y mi madre me abandonen,
      el Señor me recibirá en sus brazos.
   11 Guíame, Señor, por tu *camino;
      dirígeme por la senda de rectitud,
      por causa de los que me acechan.
12 No me entregues al capricho de mis adversarios,
      pues contra mí se levantan falsos testigos
      que respiran violencia.
   13 Pero de una cosa estoy seguro:
      he de ver la bondad del Señor

      en esta tierra de los vivientes.
   14 Pon tu esperanza en el Señor;
      ten valor, cobra ánimo;
      ¡pon tu esperanza en el Señor


ESPERA EN EL SENOR

En Cantonese, un dialecto chino, la palabra espera suena como la palabra clase. Haciendo este juego de palabras, algunos ancianos en Hong Kong estos se identifican como “ciudadanos de tercera clase”, “personas de tres esperas”. Ellos esperan por sus hijos a que regresen a la casa después de haber trabajado hasta tarde en la noche. Ellos esperan a que el sol de la mañana para disipar sus noches de insomnio. Y con un suspiro de resignación, esperan la muerte.

En la Biblia, la palabra esperar es más que una actitud que una actividad. El “esperar en el Señor” es confiar en Él. Salmo 27 es una declaración exuberante de fe departe de David hacia Dios. El ve al Señor como su salvación (v.1). En momentos de peligro, el sabia con certeza que Dios lo cuidaría (v.5). Él recuerda que Dios le había pedido que buscara su rostro, por lo que le pide a Dios que no esconda su rostro de el. Porque, como un niño, él anhela ver el rostro de la aprobación de Dios (vv.8-10). En los momentos más oscuros David declara: “Yo me hubiese desanimado, si no hubiera creído de ver la bondad del Señor en la tierra de los vivos” (v.13).

Aunque nadie sabe cómo se desarrollará la vida, podemos decidir confiar en Dios y enfocar nuestra mente en él. Porque para los que esperan en el Señor, la promesa es dada: Nuestro corazón será fortalecido (v.14). 

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No sé lo que dará el futuro
Lo que en una hora puede ser;
Pero puedo esperar mientras se desarrolla,
Y confiar implícitamente.
— (Elliott)

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Los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas. 
Isaías 40:31